viernes, 1 de enero de 2010

Ten paciencia conmigo y te prometo amor.

¿Sabes qué?, entre la espada y la pared no se puede hacer balance.
No me siento cómoda respecto al 2009. No me siento segura respecto al 2010. No sé lo que quiero ni cómo lo quiero, ya desde el primer minuto. Puede que éste sea el año en que me mude, puede que éste sea el año en que domine el inglés, puede que adopte otro perro porque puede que el mío se muera. Puede que me olvide de algunos. Puede que me deje por el camino las ganas de muchas cosas, o puede que lo haga todo genial y me siente aquí el 31 de diciembre a contártelo.
Lo único que hoy por hoy puedo decirte con certeza es que estoy a punto de reencarnarme, y ese es un viaje sin retorno.