viernes, 19 de febrero de 2010

Agenda cultural.

Me da pena pensar en la de veces que he querido y he estado a punto de visitar El Prado con todas las ganas del mundo, y cada vez que de nuevo se frustra el plan pierdo un poco más de ilusión.
No es que Picasso me emocione, ni que ver las 'Meninas' sea la máxima aspiración artística de mi vida, pero es del tipo de cosas que considero imprescindibles y que como por mala fe parece no llegar nunca.

Así que ésta es la definitiva antes de desistir: Con fecha límite en septiembre he de cumplir mi cita con los grandes museos de la capital. Pero también y sobretodo con la propia ciudad, que aunque ya no me despierte las mismas soñadoras pasiones de antaño [desencanto generalizado; cinismo pre-adulto]... es la ciudad, de entre las pocas que he visitado, que más me ha enamorado hasta el momento y a la que siempre quiero volver.
Por su extravagancia... ¡su horterez! Madrid es el lugar ideal para cualquier esperpento con cabeza loca; curioso conjunto de estratos que la erosión ha transformado y maltratado durante generaciones, esbirros de las luces y, en definitiva, la España más extranjera y a la vez anticuada, recocida y vetada al público.

Quiero que éste sea "el año" respecto a un millón de cosas, ¿se nota?